Villa de Leyva · Boyacá
Silvia y Bernard: una tarde de luz entre los arcos de Duruelo
Silvia y Bernard estaban en Colombia y querían llevarse algo más que paisajes. Me escribieron para hacer una sesión de pareja en la Hospedería Duruelo. Recorrimos los corredores, los arcos y el mirador con la luz de una tarde que no tenía prisa.
Cuesta arriba
Duruelo aparece al final de una cuesta, cuando los tejados de Villa de Leyva ya quedaron abajo. Muros blancos, tejas oscuras y un silencio que no es de hotel sino de casa grande. Silvia y Bernard bajaron con esa timidez de quien llega a un lugar que no conoce y todavía no sabe si puede tocar las cosas.
Bernard le cargó la chaqueta. Ella se acomodó el cabello con las dos manos y me preguntó, medio en broma, si era necesario verse tan serio. No lo era. Nunca lo es.
Las sillas del corredor
Empezamos en el corredor, junto a dos sillas de madera tallada que parecían esperar desde hacía años. Al principio hablaron de todo menos de ellos: del viaje, del frío de la mañana, de un restaurante que les habían recomendado en el pueblo. Yo hice dos o tres preguntas y me corrí a un lado.
A los diez minutos dejaron de actuar. Silvia se rio de algo que él dijo en voz baja, y Bernard la miró como se mira a alguien que acaba de decir la verdad. Ahí empezó la sesión, no cuando levanté la cámara.
Los arcos
Después caminamos. Los arcos blancos del patio enmarcan el valle, y a esa hora la luz entra de lado y deja una sombra limpia sobre la piedra. Se detuvieron bajo la buganvilia, se abrazaron, se separaron y volvieron.
En una de esas vueltas Silvia se le colgó de la espalda y él se rio sin poder evitarlo. No lo pedí. Pasó, y eso siempre es mejor que cualquier indicación.
La puerta
Hay una puerta negra, de cristales viejos, que separa el corredor oscuro del jardín. La abrimos para aprovechar la luz. Silvia salió primero, con la mano en el marco; Bernard esperó adentro un segundo más, como quien deja que el otro encuentre el sol.
Ese gesto resumió la tarde: uno sale, el otro espera y después caminan juntos.
El regreso
Volvimos al corredor cuando la sombra ya había ganado el patio. Los geranios rojos de las materas seguían encendidos. Se sentaron en una banca, se rieron de una foto que no salió y se despidieron del lugar sin ceremonia.
Silvia y Bernard no se casaron ese día en Duruelo. Se dejaron mirar. A veces eso alcanza para decir lo que las palabras todavía no saben decir.
«No se casaron ese día en Duruelo. Se dejaron mirar. A veces eso alcanza.»
Cierre
Hay parejas que llegan a un lugar para casarse. Silvia y Bernard llegaron para verse con calma en un lugar que iban a recordar. La sesión terminó cuando el sol dejó el patio; las fotos quedaron con la luz de esa hora.
Ficha de la sesión
Ficha técnica
- Luz:
- Luz natural de la tarde; corredores en sombra y arcos a pleno sol
- Óptica:
- Nikon D750 · Sigma 35 mm f/1.4 Art · Nikon 70-200 mm f/2.8
- Revelado:
- Capture One 20
- Fotografía:
- Antonio Bodas
Preguntas frecuentes sobre esta sesión
¿Dónde se hicieron las fotos de Silvia y Bernard?
En la Hospedería Duruelo, en Villa de Leyva, Boyacá. La sesión recorrió los corredores, los arcos del patio, el mirador sobre el pueblo, la escalera de piedra y las puertas que dan al jardín. Duruelo está en la Calle 3 # 12-88, sobre la ladera que domina el casco urbano.
¿Se puede hacer una sesión de pareja en Duruelo?
Sí. Esta sesión se hizo con autorización de la hospedería y sin interrumpir su operación. Como Duruelo también funciona como hotel y centro de convenciones, conviene acordar con el equipo de eventos sociales la fecha, el horario y los espacios antes de llegar, para no cruzarse con otro montaje.
¿Qué espacios de Duruelo se ven en estas fotos?
Se ven los corredores con sillas de madera tallada, el kiosco del jardín, el mirador con los tejados de Villa de Leyva, los arcos y columnas del patio, la escalera de piedra y las puertas de cristal que separan el corredor del jardín. La capilla no aparece en esta selección.
¿Cuántas fotos tiene la galería de Silvia y Bernard?
La galería publicada reúne veinticuatro fotografías seleccionadas de la sesión. Cada imagen incluye pie de foto, texto alternativo y datos de autoría. La entrega digital completa se hace en siete días calendario, con descarga individual y en ZIP desde una galería privada.
¿Cómo se fotografía una sesión de pareja en Duruelo?
Con luz natural y sin poses dirigidas. Los corredores dan sombra suave para los retratos cercanos; los arcos y el mirador aprovechan la luz de la tarde. La recomendación es caminar el lugar primero, elegir dos o tres escenarios y darles tiempo, en vez de correr por todo el predio.
